Sánchez podría aprobar un nuevo decreto de vivienda sin Junts: la clave está en una mayoría de 35 a 34
Redacción BoletínHoy
Especialistas en legislación andaluza
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La caída de los dos decretos de vivienda en el Congreso podría tener todavía un último capítulo. La composición de la Diputación Permanente de la Cámara Baja abre una vía que permitiría al Gobierno intentar sacar adelante un nuevo real decreto-ley de vivienda sin necesitar el voto favorable de Junts, siempre que Pedro Sánchez optase por convocar elecciones anticipadas y se mantuviera el sentido de voto de los distintos grupos.
El escenario parte de una particularidad constitucional. Si el presidente del Gobierno convocase elecciones y las Cortes Generales quedaran disueltas, el Pleno del Congreso dejaría de ejercer sus funciones ordinarias. Sin embargo, la actividad parlamentaria no desaparece por completo: la Diputación Permanente continúa funcionando hasta la constitución de las nuevas Cortes.
¿Qué es la Diputación Permanente?
La Diputación Permanente es el órgano encargado de garantizar la continuidad del Congreso cuando la Cámara está disuelta o ha expirado su mandato. Entre sus competencias se encuentra precisamente la convalidación o derogación de los reales decretos-ley aprobados por el Gobierno durante ese periodo.
En la XV Legislatura está formada por 69 miembros: 68 diputados y la presidenta del Congreso, Francina Armengol.
Su reparto es el siguiente: 27 miembros del PP, 24 del Grupo Socialista más Francina Armengol, 6 de Vox, 6 de Sumar, 1 de ERC, 1 de Junts, 1 de EH Bildu, 1 del PNV y 1 del Grupo Mixto, actualmente representado en este órgano por Ione Belarra, de Podemos.
Una mayoría de apenas un voto
La aritmética cambia radicalmente respecto al Pleno de 350 diputados.
Si en un hipotético nuevo decreto de vivienda se reprodujera el voto registrado en el primero de los decretos rechazados el pasado 2 de octubre, el bloque favorable estaría formado por PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, PNV y Podemos.
La suma sería de 35 votos favorables.
En el otro lado quedarían PP, Vox y Junts, que sumarían 34 votos.
El resultado sería, por tanto, extremadamente ajustado: 35 a 34.
Junts dejaría de ser imprescindible. El Gobierno podría sacar adelante el texto por un solo voto de diferencia si todos los grupos mantuvieran exactamente la posición expresada en la última votación.
¿Cómo podría producirse?
Para que esta posibilidad entrase en juego sería necesario un escenario muy concreto. Pedro Sánchez tendría que convocar elecciones anticipadas, provocando la disolución de las Cortes, y el Gobierno tendría que aprobar un nuevo real decreto-ley de vivienda.
Al no existir ya un Pleno ordinario del Congreso durante el periodo electoral, correspondería a la Diputación Permanente pronunciarse sobre su convalidación.
El artículo 78 de la Constitución establece que este órgano continúa ejerciendo determinadas facultades de las Cámaras después de su disolución, mientras que el artículo 86 obliga a someter los decretos-leyes a convalidación parlamentaria.
Los decretos rechazados el 2 de octubre
El Congreso rechazó el pasado viernes los dos decretos de vivienda aprobados previamente por el Gobierno. El primero cayó por 172 votos a favor y 178 en contra, después de que PP, Vox, Junts y UPN votaran en contra.
El texto incluía, entre otras medidas, protección frente a determinados desahucios de personas vulnerables, una prórroga extraordinaria de contratos de alquiler, regulación del alquiler temporal y por habitaciones, incentivos fiscales para propietarios e inquilinos y ayudas para facilitar el acceso a la primera vivienda.
El segundo decreto, centrado en una ampliación mucho más intensa de las prórrogas de los contratos de alquiler, tampoco consiguió superar la votación.
El segundo decreto seguiría teniendo problemas
La mayoría de 35 a 34 no significa que cualquier iniciativa de vivienda del Gobierno pudiera aprobarse automáticamente.
El PNV apoyó el primer decreto pero rechazó el segundo, relativo a las prórrogas automáticas de los alquileres. Si mantuviera esa posición en la Diputación Permanente, el resultado se invertiría: el bloque favorable tendría 34 votos y el contrario 35.
Por tanto, la posibilidad de aprobar una nueva norma sin Junts dependería tanto de su contenido como de que el Ejecutivo lograse conservar el respaldo del PNV y del resto de formaciones que apoyaron el primer texto.
Una vía política, no una aprobación asegurada
La aritmética de la Diputación Permanente ofrece al Gobierno una alternativa que no posee actualmente en el Pleno, pero no garantiza el resultado.
Los grupos parlamentarios pueden modificar su voto ante un nuevo texto y, además, un eventual decreto tendría que ser nuevamente redactado y aprobado por el Consejo de Ministros.
La clave política es otra: una convocatoria electoral podría modificar completamente el tablero parlamentario antes incluso de que se celebrasen las elecciones. En ese escenario, Junts pasaría de ser decisivo en el Congreso a quedar en minoría frente a una combinación de PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, PNV y Podemos.
Una diferencia mínima —35 votos frente a 34— podría convertirse así en la última vía del Gobierno para recuperar parte de las medidas de vivienda que el Congreso acaba de rechazar.
Fuentes: Congreso de los Diputados, Constitución Española, Europa Press, El Independiente y AS. Información actualizada a 4 de octubre de 2026.
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